Blog Oficial de la actriz y escritora Sevillana María de Adorna

Bienvenidos a la web oficial de María Muñoz Ballesteros, más conocida como "María de Adorna". Actriz sevillana, mujer con carácter, apasionada y luchadora. Artista Sevillana, dedicada en cuerpo y alma a su gran pasión "El Teatro". Sus recuerdos, sus pensamientos, sus pasiones, SU VIDA.

En este lugar se intentará dar a conocer a esta artista, escritora y actriz sevillana de 84 años que pese a su edad no ha dicho no a las nuevas tecnologías. Ella contará sus recuerdos, hará memoria de su vida paso a paso. Una Guerra, una Niña, un Amor único, un Trocito de Historia.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Mi niñez en el colegio 5ª parte


Habían pasado casi dos años de mi entrada en el colegio. Mi abuelo en su trabajo, mi hermano Antonio en su panadería, todo iba bien. Mi mayor ilusión era ver a mi hermano Manolo, a él lo tenía cerca y llevaba muchos días sin verlo. Sor Josefina me dijo que estaba enfermo y cuando vino mi madre a verme se lo dije. Ella me dijo, no te preocupes, está bien.

Mi madre venía contenta, en casa había pasado algo muy bueno, me contó que Franco había hecho una barriada nueva en Sevilla para familias numerosas y viudas. Eran casas no muy grandes pero acogedoras y se darían por mediación de un sorteo para las personas empadronadas en Sevilla.  

Mi abuelo, sabiendo tanto como sabía, tan preparado como estaba, no se le había ocurrido empadronar a mi madre ni a mis hermanos todavía. Mi madre empezó a buscar papeles y no los encontró, lógico, no existían. Me contó todo esto llorando y fue cuando por primera vez me dió a entender el odio que su padre nos tenía y lo poco que por nosotros se preocupó.

Ella cuando no encontró los documentos y se sintió tan sola y triste se fue a la Catedral a ver a la Virgen de los Reyes (Patrona de Sevilla). Lloró mucho rato y cuando se tranquilizó, ella siempre dijo que la Virgen la iluminó para recordar, pensó en un amigo que tenía su hermana mayor Lolita, Don Jesús Bravo Ferrer, miembro del Ateneo de Sevilla. Fué a verlo y se lo contó todo. Él se puso las manos en la cabeza:

1918. Primera Cabalgata de Reyes organizada por el Ateneo de Sevilla. Melchor (Jesús Bravo Ferrer)

-No me puedo creer de lo que es capaz tu padre… Tu padre está loco, parece mentira… pero no te preocupes yo lo arreglo todo.

Llegó el día del sorteo ella compró el periódico y se fué a un bar en la calle Méndez Núñez, ya hoy no existe. 

Allí esperaba todos los días a mi abuelo para volver a Bellavista. Mientras lo esperaba leyó el periódico y no se podía creer que su nombre estuviera en la lista. Se emocionó mucho, el dueño del bar vió que algo le pasaba y se acercó. Ella le dijo que no podía ser, que allí estaba su nombre, este señor leyó bien la lista y le dijo que sí, era su nombre y la casa era en la calle Sanlucar la Mayor número 21, en el barrio del Tiro de Línea en Sevilla.

Contándomelo ese día en el colegio, no dejaba de llorar, sólo me decía:

-María, ya tenemos una casa nuestra para vivir, estudia mucho, dentro de poco podrás venirte conmigo y con tus hermanos.

Yo sinceramente en esos momentos, me alegré por ella pero ya empezaba a estar a gusto en el colegio y la verdad no quería marcharme aún.

Mi vida siguió igual, sólo me preocupaba el no ver a mi hermano Manolo y claro, muchas vueltas le dí hasta que encontré la forma de llegar a él, no estaba tranquila por su enfermedad aunque todos me decían que estaba bien.

Ya me conocía todos los rincones del colegio, todos donde nadie me iba a encontrar. Un día cuando ya lo tenía todo bien planeado, me subí a una galería que comunicaban nuestro patio con el patio de los niños. Esas galerías dividían los dos colegios. Los tejados estaban inclinados, hacia la calle y hacia el interior.
 Mas o menos así era el tejado, no encontré nada mejor para poder explicarlo, en una esquina el patio de los niños y en la otra el de las niñas, en medio la entrada del colegio.

Había una fila de ladrillos, no más de medio metro de ancho y de largo unos veinticinco metros. Subí por una ventana, me quité los zapatos, los dejé encima de los canales donde desaguaba el agua de lluvia. Empecé a caminar hasta el final del patio de los niños. Al llegar, no faltaría mas de un metro, con las manos en cruz empecé a gritar:

-MANOLO… MACEA…

Todos los niños empezaron a gritar:

-Manolo tu hermana, tu hermana…

Se formó un escándalo, todas las monjas salieron, tanto las del colegio de los niños como las de mi colegio.

Las de mi colegio, muy cariñosas y amables me decían:

-María… vuelve. Despacio, tranquila…

Yo por fin pude ver a mi hermano, le tiré besos con la mano desde las alturas. Todos los niños gritaban y aplaudían y las monjas:

-María… vuelve. Despacio… vuelve…

Antes de que se me olvide, os diré que desde ese día a mi hermano nadie le puso una mano encima, ni lo hizo rabiar, era muy pequeño pero él los amenazaba diciéndoles:

-Viene mi hermana por el tejado, os vais a enterar si me hacéis algo…

Ya cumplido mi cometido, volví por el mismo sitio haciendo equilibrio con las manos hasta que llegué donde había dejado los zapatos. Bajé por la ventana y allí me cogieron las monjas, eran tres, Sor Paz, Sor Antonia y de la otra no me acuerdo pero sí que toda la amabilidad y palabras de cariño que habían tenido antes acabaron en tirones de pelos, cachetes y amenazas de múltiples castigos. El mas fuerte que me acuerdo fue la obligación de limpiar durante una semana,  uno de los pasillos que medía unos 50 metros, de rodillas, cubo y bayeta (algofifa en esos tiempos), así era como se limpiaba antes.

algofifa

Balleta, trapo para limpiar. Hasta la llegada de la fregona los suelos de las casas se limpiaban de rodillas sobre un objeto llamado algofifador, y con las algofifas que solían ser de un trapo viejo o de un saco

Cuando limpiaba y pasaba alguna de las monjas, me decían:

-¿Tienes mas ganas de volver a los tejados?

Yo les decía:
-No, no... Pero ya estaba pensando en otra.


Ahhh… mi grupo todas me abrazaron, me dijeron porque no les había dicho nada, ellas estaban dispuestas a echarme una mano si volvía otra vez a la aventura y lo cumplieron.

2 comentarios:

  1. Jajaja Lo tenia tó Y LO TIENE....Traviesa..
    Ahora entiendo de tal palo ..Tal astilla
    Al menos...la que conozco
    Es mi idola MARIA

    ResponderEliminar